No sé en qué momento te volviste alguien tan importante para mí, pero ahora simplemente estás en mis días de una forma que ya no puedo separar. No fue algo que planeé ni algo que pasó de golpe, solo se fue dando, poco a poco, hasta que un día me di cuenta de que ya eras parte de todo. Y es raro explicarlo, porque no es solo que seas mi mejor amigo. Es todo lo que viene con eso. La confianza, la tranquilidad, la forma en la que contigo no tengo que pensar demasiado las cosas. Puedo hablar, quedarme en silencio, decir tonterías o cosas serias, y todo se siente igual de cómodo. Hay muchas cosas tuyas que me gustan más de lo que te imaginas. Como cuando empiezas a contarme el lore de algún anime que me recomendaste y te emocionas explicando cada detalle como si fuera lo más importante del mundo. Y yo termino escuchándote aunque al inicio esté perdida, porque me gusta cómo lo cuentas, cómo te metes tanto en eso. O cuando me mandas audios tocando la guitarra o la flauta. Puede parecer algo simple, pero no lo es. Son de esos detalles que dicen mucho sin que tengas que explicarlo. Igual que esa imagen que hiciste con IA de nosotros de pequeños. Puede sonar como algo cualquiera, pero para mí no lo fue. Son ese tipo de cosas las que más valoro, porque muestran una forma muy tuya de querer, sin hacerlo evidente. También están nuestras mil salidas que nunca pasan del chat, y sí, más por mi culpa que otra cosa. Pero incluso eso se vuelve algo nuestro. Porque al final no son solo los planes, es el hecho de que siempre hay ganas de compartir tiempo contigo, aunque a veces se quede ahí. Y bueno, también están esos momentos en los que me dan ganas de darte un ladrillazo por las estupideces que haces. No te voy a mentir. A veces te pasas. Pero incluso eso forma parte de todo, porque al final sigo aquí, riéndome contigo, acompañándote, eligiéndote como mi mejor amigo a pesar de todo eso. Hay algo que a veces pienso y no siempre te digo. Tienes un corazón demasiado bueno. Das mucho, incluso a personas que no siempre lo merecen. Y aunque eso dice mucho de lo increíble que eres, también me hace querer que te cuides más. Que aprendas a no dar tanto donde no recibes lo mismo, porque lo que eres vale demasiado como para que cualquiera lo tenga así. No necesitas hacer ruido para ser importante. Lo eres en lo simple, en cómo estás, en cómo te quedas. En cómo haces que todo se sienta un poco más fácil cuando estás cerca. Y en mi vida te quedaste de una forma que significa mucho más de lo que suelo decir. A veces no lo digo tanto como debería, pero me haces bien. De verdad. En formas que ni siquiera sé explicar del todo. Y por eso también te valoro tanto. Hoy solo quiero que sepas eso. Que me alegra tenerte en mi vida, que cada uno de esos detalles tuyos significan más de lo que parece y que de verdad te quiero muchísimo. Ojalá este nuevo año te acerque a todo lo que quieres, a lo que te hace feliz, a lo que te hace sentir tú. Y que en el proceso también aprendas a verte como te vemos los demás. Gracias por estar, por quedarte y por ser parte de mi vida de esta forma tan tuya.
Con muchísimo cariño,
Andrea